








Esta residencia es un oasis arquitectónico que fusiona la modernidad con la naturaleza, inspirándose en la arquitectura bioclimática y el diseño minimalista. Su estructura se caracteriza por el uso de bóvedas de hormigón que generan un juego de luces y sombras, proporcionando frescura y una conexión armoniosa con el entorno.
En el interior, los espacios abiertos y fluidos integran materiales naturales como la madera y la piedra, creando un ambiente cálido y sofisticado. La cocina y el comedor se convierten en el corazón del hogar, con una gran apertura visual hacia el exterior que permite una relación directa con la naturaleza circundante.
El patio central, con su espejo de agua y pasarelas flotantes, evoca la serenidad de la arquitectura japonesa, reforzando la sensación de paz y contemplación. La vegetación juega un papel fundamental, con jardines cuidadosamente diseñados que se entrelazan con la estructura, brindando privacidad y frescura a cada espacio.
Desde su fachada sobria y elegante hasta su interior acogedor, esta casa representa un refugio contemporáneo donde la arquitectura y la naturaleza coexisten en perfecta armonía.